Como ya se venia
anunciando desde el pasado mes de octubre de 2005 con el famoso hilo
de “algo se mueve............” y tras el buen sabor de boca que dejó
a todos los participantes del I Big Game Consaburum, los chicos de
la Asociación Deportiva Paintball Consuegra pusieron el broche de
oro con “Tobruk” su II Big Game con la historia de la famosa batalla
de Tobruk lograron, sin lugar a dudas, despertar el interés de
participantes que asistieron al I Big Game Consaburum, y que no
faltaron a este segundo encuentro, duplicando sobradamente el número
de participantes.
Tobruk se inició desde primeras
horas de la mañana del sábado 4 de marzo. Todos los participantes
reunidos en el Bar Consaburense se encontraban cargando fuerzas y
comentando como prepararse .
En el ambiente se respiraba las
ansias por comenzar y adrenalina se contaba por lotes de mil en mil,
pero aun faltaba coger una marcadora en las manos para soltarse la
melena y dar rienda suelta a tácticas preparadas desde meses atrás.
Una vez la Asociación de Consuegra
se aseguró de que todo iba según lo previsto nos pusimos en marcha
al campo. Según nos acercábamos se iban divisando más de 3 carpas
que la Asociación Valenciana había montado para la comodidad de
todos los participantes y en donde, a la vista del despliegue de
medios, personal y material, hacían entrar más aún si cabía, en
ambiente del Big. Los motores se iban calentando...
En tan sólo hora y media la
organización, tanto Consaburense como Valenciana, complementándose a
la perfección, pusieron en marcha y muy bien equipados a los más de
160 participantes que ya esperaban cargados de ilusión, bolas y
aire.
Como dato curioso a destacar hay
que decir que se fabricaron unos muy trabajados tanques que
resultaron un gancho de originalidad una vez que se ponían en
movimiento. Resultaron un gran punto de apoyo para el desarrollo de
la Batalla de Tobruk. Estos tanques hicieron posible el trabajo en
equipo y la obtención de brazaletes del equipo contrario, en
definitiva un punto fuerte para alzarse con la victoria.
También sorprendió gratamente a
todos los participantes la figura de los “Médicos” jugadores
ataviados con un peto blanco con una cruz roja y brazaletes blancos
para curar a los heridos. Los médicos de cada equipo resultaron el
punto más goloso para el equipo contrario, ya que si un medico
resultaba eliminado éste era irreemplazable, por lo que debían
cubrirlos fuese como fuese. Los médicos permitían que los jugadores
“alcanzados” pudieran continuar jugando tras colocarles un brazalete
añadido. Tras 2 brazaletes los alcanzados debían ser reemplazados en
su lugar por el medico asumiendo las labores del mismo.
Una vez comenzado el juego
resultaba asombroso como, aun habiendo cerca de 6 árbitros, no
hicieron falta en ningún momento. La honradez de los jugadores era
tal que todos fueron capaces de esperar con el brazo levantado
gritando a viva voz que necesitaban un medico para poder seguir
jugando.
La Batalla de Tobruk se
desarrollo de forma curiosa. Mientras los naranjas avanzaban
tácticamente, los más avispados rodeaban los flancos derecho e
izquierdos para rodear a los contrarios, los amarillos hacían frente
en forma de desplazamiento horizontal sin dejar al azar ni un solo
sendero para poder traspasar la frontera de juego. Por contrario a
lo que todos pensaban, los amarillos que estaban en la parte alta
del terreno de juego, sufrieron gran desventaja frente a los
naranjas, debido al dominio de los flancos bien desarrollado por
éstos. Con ello la zona central se convirtió en una autentica
batalla. Disparos por todos lados, personal sanitario escondiéndose
y avanzando para poder atener al personal de ataque, el tanque
buscando prisioneros, es decir, una autentica fiesta de bolas de
colores volando alrededor de mascaras y lluvia de colores.