| Nada más
recibir la marcadora, cedida por Barcelona Paintball
para la prueba, llama la atención el cuidadisimo diseño de la caja. Profusión de datos
y colorines, parece más la caja de un juguete de esos modernos que las austeras
presentaciones a las que estamos acostumbrados en otras marcadoras. Para curiosa, la traducción de las características que
viene en la parte posterior de la caja. Son para leerlas detenidamente... el chino que lo
tradujo aprendió español del arameo pasando por el turco y el indi, todo por
correspondencia y, encima, se le pasaron 3 ó 4 lecciones... por lo menos. No deja de ser
una anécdota curiosa e hilarante.
La marcadora viene agarrada firmemente al
cartón de la caja por medio de cuerdas de nilon. Dentro de la caja encontramos la
marcadora, el cañón, un manual de instrucciones completo, pero solo en Inglés, un
chupete, un juego de o-rings, llaves allen y una pequeña ampolla de aceite lubrificante
para o-rings.
A primera vista, la marcadora tiene una
terminación impecable. Los cromados son de muy buena calidad y perfecto acabado. Bajo el
conector del bottom line, vemos la marca de la procedencia: "Made in China". La
verdad, al ver la terminación, no me preocupa demasiado la procedencia de la fabricación
de esta marcadora.
Todo su diseño es muy "espacial"
y futurista. Es cuestión de gustos que te agrade o no, pero no te deja frío. Todos los
que la vieron quedaron encantados con el diseño y el aspecto general de la marcadora.
El peso, comparado con una marcadora de
gama baja, Inferno, Paradox, Spyders, es superior. Probada con una botella de CO2 de 13
oz., el peso del conjunto es superior a cualquiera de las anteriores en "orden de
marcha"
La alimentación es vertical. El cuello de
alimentación es algo más largo que el de su hermana menor, la 5.0, lo que facilita la
caída de la bola. Los loaders encajan a la perfección, sin ser necesaria la
sumplementación del cuello del loader con cintas adhesivas ni otros "ingenios"
como hemos visto en más de una ocasión.
Solo pudimos probarla con loaders de
gravedad, es decir, sin ninguna ayuda electromecánica. Los clásicos VL 200. Por cierto
que estéticamente el loader negro "destroza" la línea de estilo de la
marcadora, pero... cuestión de gustos.
El cañón "stock" es de, más o
menos, 8", perforado y de color aluminio con ensanche y estrechamiento en la bocacha.
La rosca del cañón es 100% compatible con la rosca Spyder, lo que nos abre un abanico
enorme de posibilidades de actualización.
En cuanto a la efectividad del cañón, es
superior a lo que estamos acostumbrados en las marcadoras de gama baja y media con cañón
de serie. Se probó con bolas ZAP Performance, Draxxux Bilits y ToroBall, de las que
ninguna brilla por su excelente calidad. A 5 metros la dispersión de los disparos era
mínima, achacando esta dispersión a la calidad de ciertas bolas. A 20 metros la
dispersión subía un poco, pero con una precisión más que digna, entrando todas y cada
una de ellas en un cuadrado de unos 30x30 cm.
En cualquier caso, como ya hemos comentado,
la posibilidad de ampliación por la compatibilidad de rosca, es de las más altas del
mercado. Disponíamos de otros cañones pero no probamos por falta de tiempo... y luz.
La posición de disparo es cómoda. El drop
que trae de serie es corto y no separa verticalmente demasiado la botella del eje de la
marcadora, pudiendo encararla con suma facilidad. El grip de 45, por lo que pensamos que
la sustitución del mismo no tendrá muchos problemas, si la posición no es del agrado
del usuario. La cámara de expansión ayuda perfectamente a el agarre de la marcadora.
La velocidad de disparo es más que
aceptable. El sensible gatillo es de plástico, lo cual no nos gustó porque desentonaba
con la calidad y terminaciones generales de la marcadora. Hemos leído en más de una
ocasión que su activación se asemeja al click de un ratón y es muy cierto.
Durante la prueba, y debido a la velocidad
de disparo y al uso de loaders convencionales, tuvimos algunas roturas y dobles disparos.
Esto, como ya hemos comentado, se solventará perfectamente con un cargador eléctrico, ya
que las bolas saltaban hacia arriba por el cuello de alimentación cada vez que se hacía
un disparo, sin encontrar ninguna resistencia.
Una de las cosas que más nos gustó fue el
bolt. De aluminio y tipo venturi, es de facilísima extracción mediante la retirada de un
perno superior, el mismo que nos sirve para amartillar la marcadora, lo que hace que su
limpieza sea facilísima, incluso en mitad de un juego.
Las "viguerías" electrónicas
están centradas en el puño. Mediante tres botones colocados en la parte posterior del
puño, podemos manejar y programar las sencillas funciones con las que cuenta esta
marcadora.
La pantalla se halla en la parte izquierda
del puño, está retroiluminada y cuando lo hace el logo de JT aparece tras ella, lo que
dificulta la lectura de los números.
Constantemente aparece el nivel de batería
de la misma, que se carga retirando la cacha derecha del puño, y es de 9 v. Recomendamos
el uso de pilas de 9 v de calidad, porque las de los "veinte duros" no dan
suficiente fuerza para mover la marcadora.
Consta de un reloj de cuenta atrás
programable entre 60 y 1 minuto, con alarma de vibración y de voz. Esta alarma se activa
cuando quedan 30 segundos, 20 segundos y de forma continuada los 10 segundos finales.
Podemos activar una de las dos, las dos, o ninguna de ellas. La de vibración actúa de
forma parecida a la de un teléfono móvil, pero no es tan notoria. Corriendo con la
marcadora puede que se nos pase por alto esa vibración. La de voz "canta" los
30, 20 y 10 segundos ( en inglés "gangoso" ) acompañados de un pitido. Los 10
últimos segundos los pasa pitando. La combinación de ambas vemos que es la más efectiva
para la "acción". Para juego en bosque, la alarma sonora puede ser
"trágica".
Tiene también un contador total y parcial
de disparos. Esto cuenta la cantidad de veces que se pulsa el gatillo, independientemente
de si se dispara una bola o no, incluso sin estar gaseada, por lo que el total nos puede
servir para calcular la vida media de la batería, y el parcial para las bolas disparadas
desde el último reset. Este último es más útil, porque en "acción" se
supone que la marcadora estará gaseada y con bolas.
Siguiendo con los teléfonos móviles,
tiene también la posibilidad de personalizar el mensaje de bienvenida, que, inicialmente,
es JT USA.
El puño no cuenta con botón de on-off por
lo que pasado un tiempo el LCD se apaga automáticamente. No sabemos aún como afecta esto
a la vida de la batería.
Tampoco tenemos la posibilidad de activar
el seguro desde los mando electrónicos, para lo cual contamos con "el pestillo de
siempre en el lugar de siempre".
En cuanto a la alimentación de aire, viene
dotada con un regulador de baja presión de fácil ajuste. Por lo tanto, puede ser usada
indistintamente con CO2 y con Aire, siendo este último una actualización que dará mayor
estabilidad a los disparos.
En conclusión, nos pareció una marcadora
con la excelente terminación y calidad a lo que nos tiene acostumbrados JT, estética
rompedora, con una precisión y ROF más que aceptable, con muchas posibilidades de
expansión, el que las necesite, con un puño electrónico, si bien es mecánica, de media
utilidad, de fácil limpieza y mantenimiento, y de un precio supercompetitivo.
Esta marcadora servirá tanto para juegos
de fin de semana como para campeonatos de cierto nivel, incluso cualquier campeonato con
las actualizaciones de cañón adecuadas. Con un Freak y sistema de aire puede
transformarse en una "bestia", sin el desembolso de marcadoras de alto nivel.
Una marcadora ideal para el que quiere dar un salto intermedio entre las "base"
y las electrónicas, pero que no quiere, puede o debe gastarse unos miles de euros.
Para terminar, recordaros que la calidad de
juego la da el jugador y, sin querer abrir polémicas, la marcadora no es tan determinante
a la hora de jugar como muchos piensan... pensábamos ;-)
Nuestro más sincero
agradecimiento a Barcelona Paintball por la
cesión de esta marcadora para la prueba. |